Masaje tántrico para mujeres

¿Te aburren las prácticas sexuales tradicionales? ¿Necesitas llegar a otro nivel en tus relaciones? ¿Padeces de anorgasmia, o tienes dificultades para llegar al orgasmo? ¿Te apetece tener sexo con tu pareja pero sufres de frigidez? ¿Has oído hablar del punto G, pero nunca has conseguido estimularlo?

Tantra y sexualidad femenina

Si has respondido afirmativamente a alguna de estas cuestiones, quizá te convenga explorar el sexo tántrico.

El tantra es una extensa recopilación de técnicas y métodos ancestrales de las religiones budista e hinduista. Entre otras cosas, le dan mucha importancia al sexo.

Conciben las prácticas sexuales como pasos adicionales para llegar al bienestar físico y espiritual, en convivencia con el mundo que nos rodea.

En el sexo tántrico, se canalizan todas las energías del cuerpo, alcanzando unos niveles superiores de espiritualidad y placer.

Pero practicar sexo tántrico requiere experiencia. Una buena forma de iniciarse es recibir un masaje tántrico de manos de un experto. Te permitirá disfrutar de sensaciones únicas y de experimentar nuevos niveles de placer.

Además, el masaje tántrico para mujeres aporta autoconocimiento y seguridad, por lo que es recomendable para el tratamiento de determinados trastornos sexuales, como la anaorgasmia o la frigidez.

El masaje Yoni es la modalidad de masaje tántrico que se centra en el cuerpo de la mujer. Yoni es la manera sagrada hindú de referirse a los genitales femeninos, en los que se centra esta modalidad de masaje tántrico.

Un buen masajista Yoni observa las reacciones de la mujer que se encuentra disfrutando del masaje, y aplica presión en los puntos exactos de clítoris, vagina, y ano, para convertir la sesión en una sucesión de orgasmos.

Antes de un masaje Yoni

Este tipo de masaje erótico centrado en las zonas erógenas, requiere la plena relajación de la mujer, ya que se van a explorar y masajear las partes más íntimas.

Es por esto que conviene, antes de empezar con el masaje Yoni, crear un ambiente tranquilo y relajado, con música suave y luz tenue. Unos ejercicios de respiración durante aproximadamente cinco minutos, ayudarán a la mujer a situarse y adquirir confianza en su masajista.

Durante los primeros minutos del masaje, se recomienda centrarse con suavidad en todas las zonas del cuerpo, pudiendo utilizar una pluma o aceites suaves; de esta manera, buscaremos la máxima relajación antes de bajar a las zonas más candentes.

Cómo dar un masaje Yoni

El masaje comenzará en las piernas e ingles, rodeando la zona genital de la mujer con suavidad, y pasos acompasados.

Debe masajearse, antes de llegar a la zona vaginal, el busto de la mujer.

Ya centrados en las zonas genitales, con bastante aceite, se masajean los labios externos de la vulva con el dedo índice y el pulgar; posteriormente se estimula el clítoris lentamente con movimientos circulares. Es importante no precipitarse y centrar estos movimientos durante algunos minutos.

Posteriormente, se introducen los dedos índice y anular en la vagina, con la palma hacia arriba, buscando la estimulación del punto G, justo debajo del hueso púbico; al mismo tiempo, se recomiendo seguir masajeando con el pulgar el clítoris.

Es importante, con la mano que queda libre, seguir masajeando otras zonas del cuerpo de la mujer, como pecho o vientre, siempre con suavidad y con la presión justa.

Todos los movimientos deben ser suaves, controlando la reacción de la mujer. Aunque el objetivo del masaje no es el orgasmo, siguiendo estas indicaciones, seguramente el final feliz esté asegurado.

Es bastante común que la mujer experimente la eyaculación femenina o squirting, incluso cuando nunca antes le hubiera sucedido algo parecido.